
Trova prosada
Una mañana, una tarde, una noche, una madrugada... los días se suceden, dan vueltas, danzan. Con la sensibilidad al máximo, te parece que captas una melodía, como una limpida antena que recibe una débil señal. Es como un canto antiguo, o una condensación del presente, con una semilla de tema sugerido. La melodía suena en tu cabeza. Le das vueltas, la procesas, le vas articulando palabras, y las palabras le jalan los silencios, le recortan los sonidos. Melodía y letra se enfrentan, se enroscan, se funden. Toleras o redondeas las imperfecciones. La canción te salta, te mira, se ríe o llora. La guardas, le das tiempo, la dejas fermentar. A veces te das cuenta que ya existía y solo estaba disfrazada. Otras veces se pudre a pesar de haberte embriagado. Y otras, continua allí, liquida, cristalizandose y nutriendolo todo. Ya esta, puedes bajar solo las radiantes, pero también las disfrazadas, las podridas... cada quien sabe hasta donde se permite los mensajes.
Canciones, crónicas. Es normal que otros vengan. Te miren, te rodeen, te den vueltas. Alguno levanta un índice y suelta un marbete. Te rotulan... quien eres? Como te atreves? Levantan tus temas, los examinan. "Por el fruto se conoce al árbol": trovador, cantautor, compositor, cancionista. Solo estas vibrando. Y quizás otros también vibran. Solo estas girando, y quizás otros también giran... solo estas pensando, y quizás otros...
No es fácil comunicarse. A veces ni siquiera el eco te deja la impresión que algo dijiste. El auditorio puede estar totalmente lleno pero nunca tan vació. No hay retorno, pero no es un desperfecto técnico sino personal. Hay quienes solo vinieron a verte. Otros están callando al resto. Hay quienes vinieron a tragarse tus canciones para escupir sus huesos y decir que ya te oyeron. Tienes la esperanza que alguno o alguna escuche.
Luego se arman los foros. Se habla en varias direcciones. Se dispara como en las calles. Se mata, se muere. Se ama y se odia. Igual que en los pueblos. Los distintos no son tan distintos: alguien quiere gobernar, alguien solo quiere que le hagan un lugar. Sube hasta lo alto una canción hecha para envenenar, para mentir. Baja a lo profundo una canción para estar tranquilo y sonriendo. Las balas van y vienen. Los elogios van y vienen. Esta todo usual. Algo surge y luego se disipa.
Los narradores toman sus puestos. El publico toma su puesto. Los protagonistas toman sus puestos. Algunos se ponen cintas en los ojos, en las bocas, en los oídos. La presentación termina, se forma un corro. Unos quieren saber que dicen los demás para tomar partido. Si nadie se anima a decir nada, todos se retiran en silencio. Otros han puesto sus corazones y sus mentes, se han comunicado, se han hecho parte de lo sucedido: se han vuelto la verdadera historia de lo vivido. El circulo se cierra.
Y despiertas... y solo tu sabes si estuviste adentro o miraste desde fuera.
De Pedro Novoa
De hecho no eres un escritor... sólo juegas con las palabras, tu mensaje es tan pobre , porque no tienes mensaje, no eres profundo y tampoco superficial... LO siento pero desde mi modesto punto de vista, podrías ser mejor. Dedícate y deja de jugar con las palabras, para ser lo quye realmente quieres ser.
ResponderEliminarGracias por el comentario. De hecho toda critica es para mejor. Saludos,
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