sábado, 31 de octubre de 2009

El corazón encendido de Carmen Feito Maeso

Poema en audio: El corazón encendido de Carmen Feito Maeso por Carmen Feito Maeso

Autora: Carmen Feito Maeso

Preguntas


Por qué?

amor

porqué?


Sólo dime

porqué?


Autora: Popolvoh

Alma desnuda de Alfonsina Storni

Poema en audio: Alma desnuda de Alfonsina Storni por Carmen Feito Maeso




25 de octubre de 1938, murió Alfonsina Storni, autora de los libros El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919), Languidez (1920) y Mundo de siete pozos (1934), entre otros. Se suicidó en Mar del Plata, cuando ya estaba muy enferma de cáncer.

Traspie entre dos estrellas de Vallejo



Autor: César Vallejo en la voz de Pedro Granados

Porque amamos a Vallejo


Traspié entre dos estrellas
¡Hay gentes tan desgraciadas,
que ni siquiera tienen cuerpo;
cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!

Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.

¡Ay de tánto! ¡ay de tan poco! ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!

¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!

¡Amado sea aquel que tiene chinches,
el que lleva zapato roto bajo la lluvia,
el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,
el que se coge un dedo en una puerta,
el que no tiene cumpleaños,
el que perdió su sombra en un incendio,
el animal, el que parece un loro,
el que parece un hombre, el pobre rico,
el puro miserable, el pobre pobre!

¡Amado sea
el que tiene hambre o sed, pero no tiene
hambre con qué saciar toda su sed,
ni sed con qué saciar todas sus hambres!

¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora,
el que suda de pena o de vergüenza,
aquel que va, ñpor orden de sus manos, al cinema,
el que paga con lo que le falta,
el que duerme de espaldas,
el que ya no recuerda su niñez; amado sea
el calvo sin sombrero,
el justo sin espinas,
el ladrón sin rosas,
el que lleva reloj y ha visto a Dios,
el que tiene un honor y no fallece!

¡Amado sea el niño, que cae y aún llora
y el hombre que ha caído y ya no llora!

¡Ay de tánto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!

Autor: César Vallejo

Yo no me río de la muerte




Tú quisiste descansar en tierra muerta y en olvido.
Creías poder vivir solo en el mar, o en los montes.
Luego supiste que la vida es soledad entre los hombres y soledad entre los valles.
Que los días que circulaban en tu pecho sólo eran nuestras de dolor entre tu llanto.
Pobre amigo.
No sabías nada ni llorabas nada
Yo nunca me río de la muerte.
Simplemente sucede que no tengo miedo de morir entre pájaros y arboles
Yo no me río de la muerte.
Pero a veces tengo sed y pido un poco de vida,
a veces tengo sed y pregunto diariamente,
y como siempre sucede que no hallo respuestas sino una carcajada profunda y negra.
Ya lo dije, nunca suelo reir de la muerte,
pero sí conozco su blanco rostro, su tétrica vestimenta.
Yo no me río de la muerte.
Sin embargo, conozco su blanca casa,
conozco su blanca vestimenta,
conozco su humedad y su silencio.
Claro está, la muerte no me ha visitado todavía,y Uds. preguntarán: ¿qué conoces?
No conozco nada.
Es cierto también eso.
Empero, sé que al llegar ella yo estaré esperando,yo estaré esperándole pie o tal vez desayunando.La miraré blandamente(no se vaya a asustar)y como jamás he reído de su túnica,
la acompañaré,solitario y solitario.


De: "El Viaje". 1961 . Autor: Javier Heraud

Mio Ser


El corazón,
se me va en la palabra.


La vida,
en el tiempo de tu ausencia.


La razón,
no entiende de conciencias.


Mi sentido,
se pierde en el mar del tiempo.


Y sólo tú,
sabes de mi corazón, mi vida, mi razón, mis sentido,
pero sobre todo
sabes de mí.


De Popolvoh

A Rimatti


En este breve espacio
en que no estas,
es tu ausencia
constante y consecuente.

Si los latidos de mi corazón,
en este momento
se contabilizaran por tu ausencia,
el cielo cargado de nubes
haría sentir en la tierra,
furia de miles de gotas
que caerían
y es como son
en este momento
los latidos de mi corazón por ti,
constantes,
tristes,
lentos,
y sin final,
seria tal vez
y sólo tal vez,
el segundo diluvio universal.
Sosiego de mi corazón
dibuja
el rostro triste
de la ternura de mi mirar,
mi voz se apaga como el fuego
pero no se puede acallar
y así buscar tomarme en estos versos,
así
sin tú saber lo que pasa,
mi mente cavila fantasías
inconclusas
de la ternura de tu mirar,
de tu voz, tus caricias
de tu paso al caminar.
Cuanto tiempo pasara,
y yo
trémula
estaré aquí esperándote
pretendiendo estar intacta
sin darme cuenta
del tiempo al pasar.


Ven amor,
ven ya
que ya no puedo más.

De Popolvoh

Estado



Más triste que el sol que llora en invierno

De Popolvoh

domingo, 4 de octubre de 2009

Pajaros pérdidos,Tagore

Si me está negado el amor,
¿por qué, entonces, amanece;
¿por qué susurra el viento del sur entre las hojas recién nacidas?

Si me está negado el amor,
¿por qué, entonces, la medianoche entristece con nostálgico silencio a las estrellas?
Sé que esta vida, aunque no madure el amor, no está perdida del todo.