
¿Donde estarán los siglos, donde el sueño
de espadas que los tártaros soñaron,
donde los fuertes muros que allanaron,
donde el árbol de Adán y el otro Leño?
El presente esta solo.
La memoria erige el tiempo.
Sucesión y engaño es la rutina del reloj.
El año no es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados
espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
de espadas que los tártaros soñaron,
donde los fuertes muros que allanaron,
donde el árbol de Adán y el otro Leño?
El presente esta solo.
La memoria erige el tiempo.
Sucesión y engaño es la rutina del reloj.
El año no es menos vano que la vana historia.
Entre el alba y la noche hay un abismo
de agonías, de luces, de cuidados;
el rostro que se mira en los gastados
espejos de la noche no es el mismo.
El hoy fugaz es tenue y es eterno;
otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario