viernes, 5 de marzo de 2010

Our love



"...Todo lo que usted quiera, si señor Rimatti, pero son palabras las que cantan, las que suben y bajan...
Me prosterno ante ellas...
Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito...
Amo tanto las palabras...
Las inesperadas...
Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen...
Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocio...
Persigo algunas palabras...
Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema...
Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes eburneas, vegetales, aceitosas, como frutas, vibrantes, eburneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como agatas, como aceitunas...
Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las libero...
Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbon, como restos de naufragio, regalos de la ola...
Todo esta en la palabra...
Una idea entera se cambia porque una palabra se traslado de sitio, o porque otra se sento como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedecio...
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el rio, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raices...
Son antiquisimas y recientisimas...
Viven en el feretro escondido y en la flor apenas, comenzada...
Que buen idioma el mio, que lengua heredamos de los conquistadores torvos...
Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Americas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maiz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca mas se ha visto en el mundo...
Todo se lo tragaban, con religiones, piramides, tribus, idolatrias iguales a las que ellos traian en sus grandes bolsas...
Pero a los barbaros se les caian de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aqui resplandecientes... el idioma. Salimos perdiendo...
Salimos ganando...
Se llevaron el oro y nos dejaron el oro...
Se lo llevaron todo y nos dejaron todo...
Nos dejaron las palabras".

PABLO NERUDA,
Confieso que he vivido. Memorias

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